La Guía de Práctica Clínica (GPC) sobre el diagnóstico y manejo de los Trastornos del Espectro Autista (TEA) proporciona directrices basadas en evidencia para la atención integral de personas con TEA. Su objetivo es mejorar la calidad del diagnóstico, tratamiento y seguimiento, promoviendo una atención centrada en la persona y en su entorno. Se enfoca en la detección temprana, la intervención personalizada y el apoyo a las familias, reconociendo la diversidad de manifestaciones clínicas y la necesidad de enfoques multidisciplinarios.